La demanda de bebidas saludables y las opciones ready-to-drink (RTD) está creciendo con fuerza en todo el mundo. Los consumidores priorizan la salud, la comodidad y el bienestar y las marcas están respondiendo con productos que combinan sabor, practicidad y beneficios para el organismo. Este cambio abre un abanico de nuevas oportunidades en el retail, impulsando la innovación y diversificando la oferta.
Demanda del consumidor y crecimiento del mercado
El auge de las bebidas saludables responde a una preocupación creciente por el bienestar y la sostenibilidad. Hoy, los consumidores buscan opciones que hidraten, pero que también aporten beneficios adicionales como refuerzo inmunitario, apoyo digestivo o reducción del estrés.
Según Food Navigator, el mercado global de bebidas funcionales alcanzó un valor de 154.440 millones de dólares en 2023 y crece a un ritmo anual del 5,5%. Las RTD —desde cócteles sin alcohol hasta bebidas energéticas naturales— también están en expansión: las previsiones son que el mercado global de cócteles listos para beber pase de los 1.010 millones actuales a 2.230 millones de dólares en 2029.
La respuesta de las marcas
El cambio en los hábitos de consumo está obligando a las marcas a repensar por completo su oferta. El consumidor ya no se conforma con una bebida que calme la sed: quiere que le aporte algo más, que conecte con sus valores y que encaje en su estilo de vida.
Ante esta situación, la innovación pasa por añadir valor en cada producto. Un buen ejemplo son las llamadas bebidas funcionales, que fusionan hidratación con beneficios específicos para la salud. Es el caso de OLIPOP, que ha convertido una soda tradicional en una aliada para la salud intestinal, o de Recess, que incorpora adaptógenos como el ginseng y la ashwagandha para ayudar a combatir el estrés cotidiano.
También los refrescos de siempre están viviendo una segunda juventud. Marcas históricas como Coca-Cola experimentan con fórmulas bajas en azúcar y fibra añadida, buscando seducir tanto a quienes sienten nostalgia por el sabor clásico como a quienes exigen opciones más saludables.
El auge del deporte y el cuidado físico ha impulsado, además, una oleada de bebidas proteicas listas para tomar. Productos como los de Premier Protein apuntan a un consumidor que quiere rendimiento, recuperación muscular y comodidad, todo en un solo envase.
En el terreno de las bebidas alcohólicas, el cambio es igual de evidente. Crece el interés por alternativas sin alcohol o con un contenido reducido, pero sin renunciar al sabor o a la experiencia. Ejemplos como la colaboración entre Absolut y Ocean Spray muestran que es posible ofrecer cócteles listos para beber con ingredientes de origen natural y una propuesta más ligera.
Incluso la nostalgia se ha convertido en un ingrediente de innovación. Sunny D ha llevado su sabor clásico al formato ready-to-drink con propuestas como el SunnyD Vodka Seltzer, mientras que Welch’s ha explorado el mercado de cócteles en lata con su línea Welch’s Craft Cocktails. Ambas marcas apelan a quienes crecieron con estos sabores y a nuevas generaciones en busca de una experiencia diferente.
En todos los casos, la clave está en entender que el producto es algo más que una bebida: es un mensaje, una propuesta de valor y, sobre todo, una respuesta directa a lo que el consumidor espera hoy.
Oportunidades de negocio emergentes
El auge de las bebidas saludables y listas para beber está abriendo caminos completamente nuevos para la industria. La personalización, por ejemplo, se perfila como uno de los grandes motores de crecimiento: ya no se trata de vender la misma bebida para todos, sino de diseñar propuestas que respondan a necesidades muy concretas, desde reforzar el sistema inmunitario hasta mejorar la concentración o favorecer la relajación.
Este cambio viene acompañado de una demanda creciente de transparencia. Los consumidores son cada vez más exigentes con las promesas que aparecen en las etiquetas y buscan productos respaldados por estudios científicos reales. Por eso, las marcas que invierten en investigación y comunican de forma clara los beneficios de sus ingredientes se están ganando la confianza del mercado.
La sostenibilidad, por su parte, ha pasado de ser un valor añadido a convertirse en una condición imprescindible. Envases reciclables o biodegradables, cadenas de suministro más responsables y materiales innovadores son ya parte del lenguaje del sector.
Y mientras todo esto ocurre, el canal digital está ganando un peso decisivo. Muchas marcas nacen directamente en internet, donde pueden experimentar, recibir retroalimentación inmediata y ajustar sus lanzamientos casi en tiempo real. Así, este modelo directo al consumidor permite construir relaciones más cercanas y auténticas con la comunidad que hay detrás de cada compra.
En definitiva, el retail de bebidas no para de crecer en el área de la salud, la comodidad y la sostenibilidad. Y las marcas que apuesten por este camino serán las que consigan una mejor posición en el mercado.