Hablar de «estanco» hace tiempo que dejó de ser sinónimo exclusivo de cajetillas de cigarrillos tras el mostrador. Hoy, ese mismo mostrador puede ofrecerte un dispositivo sin humo, una bolsa de nicotina con sabor a menta helada o incluso un e-liquid con aroma a mango tailandés. La revolución en el consumo de nicotina ya ha empezado y los estancos están en plena mutación para no quedarse atrás.
Según un informe de Fortune Business Insights, el mercado mundial de productos de tabaco alcanzó los 867.580 millones de dólares en 2023. Y aunque los cigarrillos siguen liderando en volumen, ya no lo hacen en innovación ni en impulso comercial.
Otro estudio de Mordor Intelligence lo deja claro: las categorías emergentes como el vapeo, el tabaco calentado y las nicopouches están ganando terreno a toda velocidad, especialmente en Asia-Pacífico, Europa y Norteamérica. ¿Por qué? Porque son más versátiles, más discretas y, sobre todo, porque se perciben como menos dañinas.
Nuevas categorías en ascenso
Lejos de ser una moda pasajera, los nuevos formatos de consumo de nicotina están aquí para quedarse. Los consumidores buscan menos humo, más discreción y, a poder ser, una experiencia más personalizada.
Esto ha dado paso a una nueva generación de productos que están redefiniendo lo que significa «ir al estanco» en países de todo el mundo:
- Tabaco calentado: Es una de las categorías de más rápido crecimiento dentro del sector, con fuerte implantación en mercados como Japón, Corea del Sur, Italia y Alemania. No arde, pero arrasa en ventas.
- Vapeadores y e-liquids: Con sus sabores cada vez más sofisticados, se han convertido en una categoría establecida en mercados como Reino Unido, Canadá y Estados Unidos, pese a la creciente presión normativa.
- Bolsas de nicotina (nicopouches): Compactas, limpias y sin tabaco, están ganando popularidad a velocidad de vértigo en Escandinavia y Europa Occidental. Son la definición de «consumo discreto».
- Snus blanco: El primo nórdico de las nicopouches también gana presencia en los lineales, gracias a su perfil funcional y su percepción como alternativa de menor riesgo.
Pero no todo son nuevos dispositivos o formas de consumo. Muchos estancos también están ampliando su oferta con productos de conveniencia y lifestyle. Por ejemplo, accesorios de shisha, bebidas o snacks. Todo con el mismo objetivo: aumentar el ticket medio y atraer perfiles más diversos de consumidor.
En definitiva, el nuevo mix de productos que ya ofrecen este tipo de establecimientos no responde solamente a una transformación en los hábitos de consumo. También es un esfuerzo del canal estanco por mantenerse competitivo en un contexto global donde los consumidores buscan alternativas más tecnológicas, discretas y personalizadas.
De ahí que la transformación de este sector del retail no se quede sólo en los productos que ofrece, sino en una renovación que lo está llevando a apostar por la tecnología para llegar al nuevo consumidor.